Desde tiempos inmemoriales, los hombres más ricos del mundo se han
sentido atraídos por la idea de jugar cantidades ingentes de dinero en
busca de emociones fuertes.
El poker es un juego idóneo para sus
propósitos y las partidas de high stakes les atraen como la miel a las
moscas.
Sin embargo, rara es la vez que consiguen sacar beneficio
económico a sus inversiones y su dinero casi siempre acaba en las manos
de los jugadores profesionales. Entonces, ¿por qué siguen jugando si lo
único que consiguen es perder dinero? La respuesta es sencilla, al menos
si eres millonario: porque no les importa y se lo pasan bien.
Cuando
tienes tanto dinero no le das la importancia que le damos el resto de
los mortales y la mejor manera de probar tu pericia en el juego y
conseguir una experiencia realmente emocionante es enfrentándote a los
mejores. Eso es a lo que se dedica gente como Andy Beal, el banquero de
Texas; Guy LaLiberté, el dueño del Circo del Sol; Paul Phua y Richard
Yong, empresarios asiáticos, o Paul Newey.
Newey fundó, y
posteriormente vendió, la compañía financiera Ocean Finance y se rumorea
que su fortuna asciende hasta los 260 millones de euros. No le tiembla
el pulso a la hora de pagar la entrada de los torneos y en las pasadas
WSOP®, al igual que un buen número de millonarios, participó en el Big
One for One Drop, un torneo exclusivo con un buy in de un millón de
dólares.
“Un millón de dólares es un montón de dinero para
cualquier persona, pero honestamente, para mí no supone una gran
diferencia. No me sentí demasiado presionado por el buy in. Todo es
cuestión de probar cosas y cuanyo mayor sea el buy in mejores sean los
jugadores a los que te enfrentas, más emocionante es la experiencia”.
Además,
en la pasada PCA hizo re-entry en el 100k Super High Roller y se gastó
200.000$, participó en el 25.000$ High Roller y en el Main Event de
10.000$. De todas maneras, está a gusto con su forma de hacer las cosas y
considera que cualquier inversión es buena con tal de coger
experiencia.
“Sólo llevo jugando al poker desde hace dos años y
medio, así que necesito más experiencia, no hay duda. Creo que estoy
mejorando y me va a llevar algún tiempo, pero pienso que el dinero que
he invertido hasta el momento está bien gastado”.
No seremos nosotros quiénes les llevemos la contraria, pero la verdad es que después de gastarse
1,3 millones de dólares en torneos, sólo ha ganado 4.400$. Si le sirve
de consuelo, Guy LaLiberté perdió 3.552.742$ jugando online en
PokerStars.com en 2012. Qué más da. Después de todo, sarna con gusto no
pica.


Publicar un comentario